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Danza y Tchaikovsky para las veladas de julio |
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La armonía y la dulzura de la danza rusa desembarcan en Madrid a lo largo de este mes de julio. Los autores del arte son los bailarines del Ballet Imperial Ruso, y la cita tiene noturnidad y reincidencia: cada día –excepto lunes- del 9 de julio al 2 de agosto, en el Teatro Compac Gran Vía .
Serán tres las obras que interpretará la compañía moscovita. Del 9 al 19 de julio pondrá en escena El Lago de los Cisnes, de Tchaikovsky; del 21 al 26 será el momento de El Cascanueces, también del compositor ruso; y el ciclo se cierra con la interpretación de Don Quijote, con música del maestro austríaco Ludwig Minkus.
El Ballet Imperial Ruso es una compañía privada formada actualmente por casi una cincuentena de bailarines del máximo nivel. La compañía fue creada a inicios de los noventa por iniciativa de Maya Plisetskaya, quien, comprometida con el arte de su país, puso todo su empeño en idear un marco que sirviera para retener a los artistas que desde el inicio de la Perestroika decidían partir al extranjero y buscar el éxito en países donde eran mejor pagados. Con el Ballet Imperial Ruso, Plisetskaya y su actual director, Gediminas Taranda, han demostrado durante quince años que una compañía de danza privada puede funcionar perfectamente en Rusia. |